
En un escenario donde el panorama del turismo evoluciona rápidamente, los viajes a destinos remotos se han consolidado como un salvavidas esencial para las agencias de viaje. A pesar de la creciente popularidad de las excursiones breves, la organización de trayectos complejos a países lejanos ha resaltado la importancia del asesoramiento experto que solo un agente de viajes puede ofrecer. Esta tendencia ha impulsado a los turoperadores a innovar y ampliar su catálogo de destinos y experiencias, reafirmando el valor añadido de los profesionales del sector.
Históricamente, las agencias de viajes han notado una disminución en la demanda de sus servicios para reservas sencillas, como billetes de avión o estancias cortas en hoteles. Los consumidores actuales optan cada vez más por gestionar estas únltimas por su cuenta. Sin embargo, en el segmento de los viajes de larga distancia, la situación es distinta. Los viajes que implican múltiples destinos, itinerarios complejos y requisitos logísticos específicos, como cruceros o safaris, requieren una planificación detallada y un conocimiento profundo que la mayoría de los viajeros individuales no poseen. Aquí es donde la experiencia y el conocimiento de los agentes de viajes se vuelven invaluables, ofreciendo tranquilidad y personalización.
Un reciente foro de agencias de viajes, pertenecientes a la división minorista de Ávoris, ha puesto de manifiesto este cambio. Expertos del sector, como Pedro Somalo de B Travel y Raquel Cobo de Halcón Viajes, han señalado cómo los clientes que antes reservaban escapadas cortas ahora buscan la ayuda de las agencias para planificar sus grandes viajes. Esto no significa que las escapadas hayan desaparecido, sino que el cliente ha evolucionado, valorando más el asesoramiento profesional para aventuras más ambiciosas. Juan Miguel Morales, director general Minorista de Ávoris, ha subrayado que los productos turísticos más sofisticados y de mayor envergadura son los que verdaderamente resaltan el valor del servicio de las agencias.
José Luis Méndez, presidente de la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV), ha enfatizado que, si bien las escapadas se mantienen, es crucial distinguir entre las de una noche y las de dos o tres noches en ciudades europeas. Las primeras han experimentado un leve descenso en la demanda de servicios de agencia, mientras que las segundas, especialmente en el segmento corporativo, continúan siendo relevantes. Las agencias han observado un aumento en el número de reservas y una adaptación a los nuevos patrones de viaje, donde los clientes prefieren varias escapadas cortas a unas únicas vacaciones largas. Esta tendencia reafirma la versatilidad de las agencias para satisfacer diversas necesidades.
En respuesta a esta demanda creciente, los principales turoperadores están fortaleciendo su oferta de viajes a destinos lejanos. Ávoris, por ejemplo, ha anunciado la inclusión de nuevas localidades como Cartagena de Indias, Lima, Maldivas, Sri Lanka, El Salvador y Querétaro en sus programas para 2026. Por su parte, Viajes El Corte Inglés ha reforzado sus opciones de viaje a destinos internacionales fuera de Europa, abarcando Asia, África, América y Oceanía, motivados por el interés de los viajeros españoles en la inmersión cultural, la búsqueda de autenticidad y el contacto con la naturaleza. W2M, con sus marcas Newblue e Icárion, también ha ampliado su catálogo con destinos como las Islas Azores, además de fortalecer sus conexiones aéreas con países como India, Sri Lanka y Turquía, demostrando una clara apuesta por la diversificación y la riqueza cultural.
La capacidad de las agencias de viajes para adaptarse a las cambiantes preferencias de los consumidores y para potenciar su rol de asesores expertos en viajes complejos ha sido clave. Al centrarse en los grandes viajes, donde su valor añadido es innegable, las agencias no solo aseguran su relevancia en el mercado, sino que también ofrecen a los viajeros experiencias únicas y memorables, respaldadas por un conocimiento y una planificación impecables.